martes, 27 de diciembre de 2016

Y en 2017... VIVE!

¡ℱelices ℱiestas! ❆❆❆❆
Para este año 2017 te deseo que VIVAS cada instante, lo llenes de intensidad, aprendizaje, suavidad, locura, ritmo, complicidad, luz... y todo lo que te traiga este año.



miércoles, 2 de noviembre de 2016

PERDONA... ¡NO TENGO TIEMPO!

Comienzo esta entrada con una reflexión que leí hace ya algún tiempo y que estoy de acuerdo en que hoy en día, funcionamos mucho así.
El texto es de "Pensamientos de Menjak" (Argentina)

“No tengo tiempo para ocuparme de mi crecimiento espiritual, se quejó una mujer.

Y Menjak le contestó:


La excesiva ocupación, trabajo y entretenimiento son formas de apartar la sensación de vacío interior que sentimos en nuestras vidas. Colmamos nuestras agendas para no tener tiempo de encontrarnos con nosotros mismos. Porque no podemos hacernos cargo de lo que nos toca.



No podemos quedarnos en silencio ya que ese silencio significaría tomar contacto con nuestras emociones, pensamientos y angustias. Y les tememos. Nos tememos. Tememos quedarnos a solas con nuestro corazón.

Es más fácil buscar afuera que buscar adentro. Porque adentro está oscuro. Y el hombre le tiene miedo a su oscuridad y a sus fantasmas.

Paradójicamente, la verdadera felicidad se alcanza encendiendo la luz dentro nuestro. Para eso, hay que animarse a dar el primer paso, entrar a ciegas, atravesar los miedos, el pasado, el dolor, la culpa, y una vez allí dentro, encender el corazón. Tenemos que encendernos. No podemos vivir a oscuras. Una vida a oscuras es una vida desperdiciada.

El ego nos convence ilusoriamente. Nos hace creer que tenemos todo, que somos importantes, que somos solicitados, que somos imprescindibles para nuestras empresas… pero esto no es cierto. Nadie es imprescindible para nada salvo para ser responsable de su propia felicidad.

Y como estamos tan ocupados en lo urgente, descuidamos lo importante. Es tan así que si nos tomásemos unos segundos para mirar adentro, veríamos que está oscuro, y nos encontraríamos con que también estamos vacíos.

Es momentos de preguntarnos; ¿qué espera la vida de nosotros?
Encendamos la luz y comencemos a iluminarnos…”


Sí, nos metemos en nuestros "haceres" diarios y nos olvidamos del "ser". Tal y como leí en un artículo hace unos días, somos SERES HUMANOS, no haceres humanos.



Lo único que te llevarás de este mundo son tus experiencias y lo que has sentido. Está claro que hay que hacer cosas, en el trabajo, en la vida... sin olvidarte de preguntar: ¿esto que estoy haciendo hoy me lleva a donde quiero estar?

No todas las personas están dispuestas a mirar dentro y poner "orden", o más bien sentido, a su vida. Si eres una de ellas, y quieres empezar a descubrirte y darte una oportunidad, te animo a que hagas la guía Feliz y Rentable.




miércoles, 19 de octubre de 2016

ABRAZA A TU INCERTIDUMBRE

Quizás, en mis sesiones de coaching, esto es con lo que más veces me encuentro: la incertidumbre. Incluso yo misma necesito “mediar” tantas veces con ella...

Según nos vamos re-descubriendo, re-encontrándonos, quitando capas hechas de “agradar a los demás”, “que me quieran”, “está mal visto que sea de tal manera”, “mi comportamiento se espera que sea de esta forma”, “no puedo decir que no”, “tengo que poder con todo” y un larguísimo etcétera que nos hemos ido poniendo encima, llegamos al núcleo, al vacío.
Y perdón por la expresión: ¡acojona! Llegamos a un punto de inflexión, en el que lo que estábamos haciendo ya no nos sirve. Aparece la INCERTIDUMBRE.

James R. Eads

Hemos hecho muchas cosas teniendo nuestro foco en los demás, pero se nos olvidó poner también el foco en nosotros. Bueno… hago esto para que no se enfade. Me comporto así porque en mi familia ha sido siempre así. Necesito ser fuerte porque pedir ayuda es de débiles y no se les ve bien. Este trabajo siempre se ha hecho así. No puedo defraudar a nadie. Si me piden ayuda dejo mi trabajo o mis cosas de lado. Tengo que cuidar de mi familia a costa de mí. Si me llaman por teléfono siempre tengo que contestar. ¿Para quién vives? ¿Dónde te quedas tú y tus necesidades?


Respira. Suave. Despacio.

Si te encuentras así, que has perdido tu foco, necesitas re-encontrarte. Quitar todas esas capas. Cambiar viejos hábitos por otros que te hagan sentir mejor. Poner nombre a “aquello” que te hace sentir bien y lo que no quieres que esté presente en tu vida. Es un viaje de auto-descubrimiento, auto-responsabilidad.  Y lo siento, sé que esto duele, pero… no eres auto-responsable si no sabes bien quién eres y no tienes tu foco puesto en ti.

Comienza ese viaje. Abraza a tu incertidumbre. Deja que tu imaginación eche a volar. Cierra los ojos y nota su tacto, su temperatura. Siente cómo se siente la incertidumbre. Escúchala.

¿Qué hago? ¿Cómo lo hago? Sabes que quieres sentirte bien. Y es como comenzar a bailar otro ritmo. Sí, escucha la música ¿cómo es? ¿Es ritmo lento, rápido? Siéntela y muévete al compás. Irás aprendiendo los pasos. Nadie puede decirte cómo lo tienes que hacer. Es tu música. Ahhh… sí, claro que tropezarás! ¡Conozco esa sensación! Seguramente te sientas vulnerable mientras aprendes a bailar tu nueva música... y también lo disfrutarás.

Aprender a decir no y no considerarte por ello mala persona. No anteponer a los demás antes que a ti mismo sin parecer egoísta. No necesitar agradar a todas las personas para que te quieran.  No apagar todos los fuegos en tu trabajo para que vean lo bien que trabajas. No pasar por encima de tus valores en tu trabajo o en tu vida. En definitiva… aprender a SER tú mismo.

¡Empieza ya!

Si quieres saber cuáles son tus valores personales y ver si estás pasando por encima de ellos en tu trabajo, descárgate la guía Feliz y Rentable y compruébalo.



Si tu equipo o tu organización está interesada en ser más #FelizyRentable puedes ponerte en contacto con David Díaz Robisco o conmigo misma y podremos exponerte cómo llegar a ser más#FelizYRentable. ;-)

miércoles, 12 de octubre de 2016

EL DESPERTAR

Hoy quiero empezar este post dando las gracias a la persona que me descubrió este texto, y que forma parte de mi despertar también, MariPaz. Gracias por ser amiga, confidente y apoyo.


EL DESPERTAR

Si ya has despertado y ves como duermen los demás a tu alrededor, entonces camina de puntillas, respeta su sueño y descubre la perfección de sus propios tiempos, así como fueron perfectos los tuyos. Cuando ellos abran sus ojos, el fulgor de tu brillo les ayudará a despertar sin necesidad de que hagas nada. Si aún duermes, relájate y disfruta tu sueño, estás siendo mecido y cuidado.

Despertar no es un acto de magia, aunque llena de magia tu vida. Despertar no tiene nada que ver con el mundo externo, aunque todo lo que te rodea parece tener un nuevo brillo. Despertar no cambia tu vida, si bien sientes que todo ha cambiado. Despertar no borra tu pasado, pero al mirar atrás lo percibes como la historia de alguien muy querido que aprendió muchas cosas, pero sientes que ese alguien ya no eres tú.


Despertar no despierta a tus seres queridos, pero ellos se ven más divinos ante tus ojos. Despertar no sana todas tus heridas, pero ellas dejan de gobernarte. Despertar no te hace más popular, pero ya no volverás a sentirte solo. Despertar no te embellece ante los demás, pero te hace perfecto ante tu propia mirada.



Despertar no te da más poder, pero descubres el poder que tienes. Despertar puede que no disuelva los barrotes de tus cárceles, pero te da la libertad de ser tú mismo. Despertar no cambiará el mundo, al menos de repente, pero te cambiará a ti.

Despertar no te quita responsabilidad, muy por el contrario, te da conciencia de las consecuencias de tus actos y elecciones. Despertar no te hace tener siempre la razón, más bien ya no sientes la necesidad de tenerla.

Despertar es amarte a ti mismo, con tus límites y con tus experiencias, es amar al otro como parte de tu ser y es amar la existencia. Permítete disfrutar de la experiencia de ser ese Ser maravilloso que ya eres.

Tu vida es un Acto para la Globalidad que te incluye y que reconoces como parte de ti.

Autor desconocido.


A ti, que estás leyendo esto ahora, te deseo buen despertar.





miércoles, 5 de octubre de 2016

PERSONAS QUE TE TOCAN EL ALMA

El cambio es posible!!
Sí, sí… lo que oyes.

¿Qué haces ahí aguantando cosas que no te apetecen, que ni siquiera te gustan, que no son para ti?

Esta pregunta me vino a la cabeza por primera vez hace varios años en la siguiente situación. Solía ir a una cafetería “por costumbre” y cercanía, pero que la verdad, tenían un trato que dejaba mucho que desear. -¿Pero por qué aguantar? –pensé un día. -¿qué hace que siga viniendo aquí, si al final no estoy a gusto? ¡Nada, fuera! ¿Qué necesidad tengo yo de aguantar esto a estas alturas?


Desde entonces, me planteo esa misma pregunta en muchas otras situaciones, con ciertas personas o incluso a la hora de ir a comprar a algún sitio. Ahora estoy mucho mejor, decido ir a sitios en que el ambiente sea agradable. Me cuido de ambientes y personas que me intoxican. ¡Qué no! Que no tenemos porqué aguantar ciertas cosas, que hay opciones. Sólo hay que dar el primer paso.



En tu trabajo, ¿qué cosas estás aguantando que no van acorde a tus valores personales? (Si no sabes cuáles son tus valores, pincha aquí y lee este artículo) ¿qué acciones puedes hacer para cambiarlo?

¿Qué cosas estás aceptando y aguantando que no te gustan, simplemente por costumbre o por el miedo a cambiar?
O lo que es peor… ¿qué personas estás aguantando en tu vida por costumbre? Si no son personas que tienes que tener en tu vida porque sí, por parentesco o similar (e incluso eso lo puedes cambiar) o por temas laborales… ¿qué hacen en tu vida si no te aportan? ¿Para qué sigues aguantando?

¡Dale puerta! No por rencor o enfado, sino porque decides cuidarte. Que se trata de ti, de tu salud, de tu vida.

Hace tiempo ya que decidí cuidarme de personas que no me aportan bienestar. 

Disfruto de personas con las que pasaría HORAS, DÍAS, MESES, AÑOS… enteros. Esas que cuando aparecen… se te alegra la cara, el alma… la vida! Y no hace falta que vivan en tu misma ciudad o las veas todos los días, porque cuando las ves, parece que no ha pasado tiempo.


Y también procuro ser así, nutriente, para las demás personas, y puede que unas veces lo consiga y otras no. ;-)



Si quieres descubrir tus valores personales, poner nombre a eso intangible que sientes, y ponerlo en práctica en tu entorno laboral, descárgate la guía Feliz y Rentable y descubre cómo.



Si tu equipo o tu organización está interesada en ser más #FelizyRentable puedes ponerte en contacto con David Díaz Robisco o conmigo misma y podremos exponerte cómo llegar a ser más #FelizYRentable. ;-)




miércoles, 28 de septiembre de 2016

LA ANSIEDAD DE NO SABER SI ESTÁS ACERTANDO CON TUS DECISIONES

Puede ser que te hayas sentido alguna vez que no sabes realmente para dónde tirar, o qué hacer, qué decisiones tomar… todo va tan rápido que no te da tiempo siquiera a pensarlo.

Lo que más ansiedad nos produce es no conocer realmente lo que queremos. Igual ni siquiera has puesto nombre a eso que te motiva, o desmotiva. Se funciona como “apaga fuegos”, así, según vienen las decisiones… se decide, porque no hay tiempo para más. ¡Rápido! Como un perchero lleno de camisetas que ojeas sin más a ver si alguna te convence.  ¿Pero qué nos pasa? ¿Cómo hemos llegado hasta ese punto?



Todas esas decisiones “rápidas”, funcionan como el fast-food, se van acumulando en nuestra vida. No tenemos tiempo y pillamos lo primero que vemos. ¡Ya, rápido, que tengo que seguir!


Y esto es lo que crea la ansiedad, el sentimiento de vacío, el no saber muy bien para dónde tirar o ir incluso como pollos sin cabeza por la vida.




Cada vez más personas vienen a las sesiones de coaching porque no han dejado un espacio para escucharse, y no sólo en el ámbito empresarial, sino cada vez más también en el personal.

¿Cómo sabes si estás tomando una buena decisión si no te has parado a escucharte? La verdad, reconozco perfectamente esa sensación porque yo pasé por lo mismo. Iba tan corriendo a todos los sitios, sin saber realmente qué quería, (aunque yo creía que sí, que lo tenía todo “controlado”) tomando decisiones así, según venían… pin-pan… que no vi venir de lejos  la quiebra de la empresa, y lo que es peor, ¡mi propia quiebra, de mi misma! Y ahí me quedé, perdida, quieta, asustada, sin saber qué quería en mi vida, ni hacia dónde tirar… Necesité escucharme y ¡mucho!, como cuando escuchas a un amigo que no sabes ni qué decir, pero estás ahí, de apoyo incondicional.

Escucharte es la manera de poner nombre a eso que sientes, a lo que necesitas también, a saber si es el camino que quieres coger o si es la decisión más acertada. Mi más sincera recomendación es:

¡Para! ¡Escúchate! Y ¡Háblate!

Siempre estás escuchando a los demás, ahora este es tu momento, dedícate tu espacio, mereces escucharte. Si no sabes muy bien cómo hacerlo, pide ayuda, hay muchos campos que te pueden ayudar, como el coaching profesional, psicoterapia, terapias alternativas, mindfulless.

Ahora te propongo una serie de preguntas que te ayudarán. Pregúntate y deja el espacio suficiente para responderte a cada pregunta. Incluso, mucho más efectivo si coges papel y bolígrafo y anotas tus respuestas, porque el hecho de escribir ya resulta terapéutico. Escucha bien dentro de ti lo que tienes que decirte. ¿Qué necesitas en tu vida?, ¿para qué?, ¿qué te aportará?, ¿cómo lo sabes?, ¿qué es importante para ti de ello?, ¿qué otras cosas o situaciones te pueden aportar eso que quieres?, ¿lo que estás haciendo ahora mismo te lleva a eso que necesitas en tu vida?, ¿qué decisiones necesitas tomar para ello?, ¿cuándo?

Y sobre todo… ¡salta!, ¡atrévete!, ¡dale!...
¿qué es lo peor que puede pasar?


Si quieres conocer cuáles son tus valores y tu tipo de comportamiento, y poder ponerlos en práctica en tu trabajo, te animo a que hagas la guía Feliz y Rentable. Una guía creada junto con David Díaz Robisco. En ella encontrarás ejercicios, audios, lecturas y vídeos que te irán guiando. ;-)




miércoles, 21 de septiembre de 2016

SEIS CARACTERÍSTICAS PARA SABER SI ESTÁS APORTANDO

Una persona que aporta, tiene valía. Y vamos a descifrar qué es eso de valía: una persona que pone valor en lo que hace y en sus interacciones. Se entiende que da lo mejor de ella misma, aporta, construye, entiende-acepta, tiene  foco y busca siempre mejorar.


Estas seis características te ayudarán a ser más valioso o valiosa en lo que haces y en tus interacciones,  a ver en qué situaciones tú estás aportando y también si las personas que tienes a tu alrededor aportan.


1.- Da lo mejor de ti mismo/a. Imagínate una persona que da un 50% de ella, a la hora de trabajar, hablar con una persona o dirigir a un equipo o empresa. Aunque tenga potencial, así no está dando lo mejor.
Recuerda algún momento en el que estabas trabajando y a la vez estabas pensando en que se te había olvidado hacer algo, o en lo que tenías que hacer después. Posiblemente “estabas” haciendo tu trabajo, sí, pero de modo automatizado.
¿Cómo se da lo mejor? Primero de todo tienes que estar presente, no en lo que vas a hacer luego, ni en tus cosas o preocupaciones. Suelta todo eso que tienes en tu cabeza, sí, sí… ahora, y ahora... y ahora! Eso es estar presente. Presencia significa que estás alerta, estás atento totalmente a la otra persona, a tu entorno y además a las sensaciones que te está produciendo. Es estar en un constante nivel 3 de escucha que llamamos en coaching co-activo. Sin juzgar, estás, observas y tienes un impacto.



2.- Aporta. No te quedes nada por temor o por orgullo… da. Las ideas, las posibles soluciones… Y cuando lo des, no te apegues a tener razón o en que lo tuyo es lo único o más correcto. A la hora de dar consejos, aunque la intención sea la mejor del mundo, son bajo tu punto de vista y tendrás que aceptar que los cojan o no. Esto tiene mucho que ver con la humildad.




3.- Construye. Busca la manera de crear, intenta siempre sumar. Tiene mucho que ver con la acción positiva. No necesitas destruir lo de los demás para construir, sino que tus acciones están encaminadas a sumar también a los demás. Tú puedes decidir crear tu propia casa con tus manos, que si no te pones a ello, aunque no sepas, poco probable es que se acabe construyendo esa casa por sí sola. Pues lo mismo ocurre con las situaciones, si queremos cambiar una situación, o un trabajo, proyecto… si no empezamos, paso a paso… no se va a hacer solo ;-)





4.- Entiende-Acepta. Sí, estas dos palabras van juntas. Porque primero, en cualquier situación, hay que entender, observar, poner nombre e identificarlo y luego, lo aceptas. Sin entendimiento, podrás dejarlo apartado, o no pensar en ello, pero poca aceptación habrá. Comprende la situación actual, acepta, no mires al pasado para buscar culpables ni regocijarte en el fango de la desesperación, sino que, respira hondo, con calma entiende la situación y visualiza la situación deseada. Con esta simple acción, verás que se empiezan a abrir posibilidades de cambio que antes no veías.


5.- Ten foco. Una vez que has aceptado la situación, hay que ponerse a trabajar sobre la visión, la situación deseada. Y mantener el foco ahí, siempre a la vista. Seguro que en algún momento tendrás que ir ajustando la dirección, pero la meta será la misma, sin perderla de vista.
Hay una frase, de la que desconozco el autor/a, que lo expresa claramente: “hold de vision, trust the process” –Mantén la visión, confía en el proceso- Si mantienes esa visión a la vista, lo puedes escribir en una hoja o hacer un collage, y lo revisas cada día, verás que se van aclarando los caminos que tienes que tomar.


6.- Busca siempre mejorar. No te quedes sólo en lo que ya hay, pregúntate si hay opción de mejora y si es así, ponte manos a la obra. Es una evolución. Puede que en una situación determinada se haya llegado al final, sin embargo, te encontrarás otras que sí que podrás mejorar.


Si quieres conocer cuáles son tus valores y tu tipo de comportamiento, y poder ponerlos en práctica en tu trabajo, te animo a que hagas la guía Feliz y Rentable. En ella encontrarás ejercicios, audios, lecturas y vídeos que te irán guiando. ;-)





Si tu equipo o tu organización está interesada en ser más #FelizyRentable puedes ponerte en contacto con David Díaz Robisco o conmigomisma y podremos exponerte cómo llegar a ser más #FelizYRentable. ;-)


miércoles, 14 de septiembre de 2016

¿CÓMO EMPEZAR?

- ¿Cómo empezar?
- ¿Con qué? -Dijo sorprendida.
- Con todo – respondió- con cualquier cosa o actividad.
- Ahhh… ¡Buena pregunta!.. – Se quedó pensando- ¿Tú lo sabes?
- Yo sé lo que me funciona a mí. -Y se giró para seguir con lo que estaba haciendo.
- Bueno, ¡pues dime! – exclamó ansiosa esperando ya la respuesta.
Dejó lo que estaba haciendo, se dio la vuelta, la miró, sonrió y dijo:
- Fácil. Sabiendo lo que quiero, lo que me motiva, mi comportamiento, lo que soy… Así sí es más fácil empezar.


**Microcuento Feliz y Rentable. BeatrizGBarbeito.


¿Cuántas veces te ha pasado como en el microcuento que no sabías por dónde empezar en alguna cosa? Es como: “vale, tengo que hacer esto, pero… ¿cómo?”

Pues así es como comienza este post, sabiendo qué es lo que queremos, lo que somos, desde conocerse y saber lo que queremos transmitir. Quizás así se haga mucho más fácil y efectiva cualquier acción que vayamos a hacer. ;-) ¿Empezamos?

Todo lo que realizamos, bien sea en nuestra vida personal o profesional, estemos con nuestro equipo, dirección, clientes, amigos, otras personas o solos, lleva una intención clara.
De hecho, es nuestra intención, la que ponemos, queramos o no, y seamos conscientes de ella o no, la que se transmite.
Podemos hablar horas y horas, tratar de convencer para que hagan esto o lo otro, incentivar… que por mucho que lo adornemos… se ve el plumero. La intención siempre sale.

Seguro que os ha pasado. Desde luego a mí sí, y en varias ocasiones. Os contaré una de las veces que más recuerdo, cuando dirigía mi empresa, una situación que se me quedó bastante grabada.

Teníamos un problema de demora en los plazos de entrega en producción  y ya empezábamos a sufrir sobrecostes. El ambiente se notaba ya tenso y cortante. Uno de los empleados, clave y muy valioso por su visión y eficiencia, pidió una reunión conmigo. “¡Con todo el trabajo que tengo!” – Pensé –sí, así pensaba yo antes… pero accedí a últimas horas de la tarde. Me tiré laaargo tiempo hablando con él. Yo le oía, sin embargo, no le escuchaba. No estaba escuchando sus necesidades, sus dificultades, sus desafíos, incluso su potencial, yo simplemente estaba escuchándome a mí misma: “Tiene que salir el trabajo ya.” “Con todo lo que tengo que hacer.” “Qué tarde se está haciendo.”... A los dos días se fue. Se me fue uno de los mejores trabajadores que tuve. 

En este caso, mi intención estaba centrada en mí y en mis necesidades, no “veía” al otro. Muchas veces ha sido así, hasta que me di cuenta, que lo que llega a las demás personas es la intención, no las palabras, ni los gestos. Y ni siquiera escribiendo un email nos salvamos!! ;-)


Por cierto, nuestra intención para con las demás personas tiene mucho que ver con la confianza.  (Puedes leer el artículo: ¿Qué tienen laspersonas que nos generan confianza? Para conocer un poco más sobre este tema).

Así que será mucho más fácil si empezamos a mirar qué es eso que queremos transmitir y desde dónde lo transmitimos. Algo que es muy facilito de hacer.

Bien, ¿qué quiero? ¿Cuál es mi intención? Quiero transmitir que cuando vives acorde a tus valores, en coherencia con ellos, en tu vida y tu trabajo, la vida se hace mucho más placentera y sencilla. Eso no significa que no se tengan problemas, sin embargo que se afrontan de otra manera. Y digo AFRONTAR, no pasar, o rehuir. De hecho, las personas que respetan sus valores son mucho más proactivas.


¿Qué soy? Para mí está claro, soy mis valores. Mi ADN, lo que me representa, lo que llevo a todos lados, en todas las acciones, en las interacciones con las personas, trabajos, proyectos… Por ejemplo, para mí es muy importante que estén presentes la creatividad, la diversidad, la cooperación, la utilidad y la superación. Y es desde estos valores que hago mi trabajo, escribo los post, las formaciones… (Los valores se trabajan por cadenas, incluso por agrupación, esto sería una vez que ya se han identificado claramente.)  Si quieres conocer un poco más de qué va esto de los valores, pincha aquí.


¿Cuál es mi comportamiento más innato? Es eso que me mueve y eso que me frena. Mi manera de funcionar, ni mejor ni peor que las demás personas. Lo que hace que me enganche a un trabajo o proyecto, y lo que hace que me desenganche. Hay varios tipos de comportamientos y necesitamos conocer el nuestro propio y entender el de las demás personas para poder comunicarnos con éxito.  Si quieres saber cuál es tu tipo de comportamiento, aquí abajo tienes la guía Feliz y Rentable para que lo descubras.

Sabiendo estas tres, simples o no tan simples preguntas, podrás comenzar cualquier actividad mucho más satisfecho, incluso en tu trabajo.

Para ayudarte a descubrir tus valores y tu tipo de comportamiento, y poder aplicarlos en tu vida laboral, David Díaz Robisco y yo, hemos creado la guía Feliz y Rentable, en la que encontrarás ejercicios, audios, lecturas y vídeos para poder rellenarla.




Si quieres conocer más sobre la guía Feliz y Rentable, accede aquí a VIVE INTENSAMENTE y deja de pasar por la vida.

Si tu equipo o tu organización está interesada en ser más #FelizyRentable puedes ponerte en contacto con David Díaz Robisco o conmigo misma y podremos exponerte cómo llegar a ser más #FelizYRentable. ;-)






miércoles, 31 de agosto de 2016

¡ÉCHALE VALOR!

Ya de vuelta de un gran verano... llega el tiempo de reflexionar ;-)

¿Alguna vez te has parado a pensar en qué hace que disfrutes de la vida y qué hace que no disfrutes tanto?

El que nos sintamos a gusto o satisfechos con nuestra vida, no depende tanto de las circunstancias sino de que aquello que hacemos tenga valor para nosotros. Una vida satisfecha es una vida que valoras.

¿Cómo sabemos entonces si estamos valorando nuestra vida?
Fácil, a través de nuestros valores.

Una respuesta en principio simple que tiene bastante “miga”. ¡Vamos a ello!


Los valores son algo tan importante en la vida de una persona, que es preciso dedicar cierto tiempo a definirlos bien, ya que aportará mucha claridad en nuestra vida y, también a la hora de tomar decisiones se hará mucho más sencillo. Cuando en nuestra vida, trabajo, etc… somos fieles a nuestros valores nos sentimos mucho más plenos y satisfechos.


Los valores son intangibles, no son los principios morales o éticos, aunque por ejemplo, querer vivir siendo fiel a una ética o moral puede ser un valor.

Los valores tampoco son cosas que hacemos o tenemos. El dinero, por ejemplo, no es un valor en sí mismo, aunque como recurso nos puede ayudar a respetar valores como la diversión, el servicio a los demás, la creatividad, aventura, espiritualidad, autenticidad, belleza… que sí son valores.

Tampoco son ideales que haya que desarrollar o adquirir sino que son los que expresamos a través de nuestra propia manera de vivir. Guían nuestra conducta, es lo que hace que nos movamos hacia un lado o hacia otro y nos identificamos con ellos.

A mí me gusta definirlos como el ADN de cada persona, es lo que en gran parte, la hace única, al igual que el aspecto externo.

No son tampoco los valores de la sociedad; la diferencia entre valores propios y valores de la sociedad, es que los valores de la sociedad son lo que esperan de nosotros que hagamos o sigamos para una determinada convivencia o cultura.





Cuando respetamos nuestros valores propios nos sentimos con una vida más plena y satisfecha, se convierte en una vida que valoramos.






Sin embargo, cuando no los respetamos, nos encontramos mal, se trata de situaciones en las que estamos “pasando” por encima de nuestros valores, ignorando lo que es importante en nuestra vida.

Respetar nuestros valores genera satisfacción plena aun cuando resulte duro, ya que hay momentos en los que nos sentiremos incómodos para vivir de acuerdo con ciertos valores importantes para nosotros.

En la práctica del coaching, los valores nos ayudan mucho a determinar si una elección es la más correcta para la persona.


Si quieres conocer tus propios valores, estate atento o atenta porque en breve, junto con David Díaz sacamos una guía en la que te ayudaremos a identificarlos y además, poderlos poner en práctica en tu trabajo y/o en tu vida.



miércoles, 6 de julio de 2016

VERANO Y ¡CADA DÍA ALGO NUEVO!

¡Llegó el verano! :)
Para mí, una estación que me gusta para tomar distancia de lo "habitual" y llenarme de otras lecturas, perspectivas, experiencias...

Y, cosas de la vida, o como dice una gran amiga: la magia de la vida, hablando el pasado fin de semana con un amigo, me comentó sobre un libro algo así como "tan sólo por 10 minutos" en el que una persona tenía que hacer algo diferente o nuevo cada día por 10 minutos durante un mes.
La idea es que te "expanda" como persona, ir quitando límites.

Así que será que lo tenía que probar y... ¡el lunes empecé con ello!

Cada día de este mes de julio estoy haciendo algo diferente a lo que hago habitualmente. Llevo una libreta en la que apunto por días lo que hago y los aprendizajes de cada situación.
¡Curioso! ;-)

Os animo a que probéis también.

A la vuelta del verano... veremos qué ha salido de esta experiencia.







miércoles, 22 de junio de 2016

IMPOSIBLE ATRAVESAR LA VIDA...

Sin que un trabajo salga mal hecho,
sin que una amistad cause decepción,
sin padecer algún quebranto de salud,
sin que un amor nos abandone,
sin que nadie de la familia fallezca,
sin equivocarse en un negocio.

Uno crece cuando no hay vacío de esperanza,
ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe.

Uno crece cuando acepta la realidad y tiene aplomo para vivirla, cuando acepta su destino, pero tiene la voluntad de trabajar para cambiarlo.

Uno crece asimilando lo que deja por detrás, construyendo lo que tiene por delante y proyectando lo que puede ser el porvenir.

Crece cuando se supera, se valora y sabe dar frutos.
Crece cuando se abre camino dejando huellas, asimilando experiencias, ¡y sembrando raíces!

Uno crece cuando se impone metas, sin importarle comentarios negativos ni prejuicios, cuando da ejemplos sin importarle burlas, ni desdenes, cuando cumple con su labor.

Uno crece cuando se es fuerte por carácter, sostenido por formación, sensible por temperamento... ¡y humano por nacimiento!
Uno crece cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas.
Recoge flores aunque tengan espinas y marca camino aunque se levante el polvo.

Uno crece cuando se es capaz de afianzarse con residuos de ilusiones, capaz de perfumarse, con residuos de flores...
¡Y de enamorarse con resíduos de amor...!

Uno crece ayudando a sus semejantes, conociéndose a sí mismo y dándole a la vida más de lo que recibe.
Uno crece cuando se planta para no retroceder...
Cuando se defiende como águila para no dejar de volar...
Cuando se clava como ancla y se ilumina como estrella.

Entonces...

¡Uno crece!

(Autor desconocido)

No dispongo del autor, encontré este escrito en una libreta, así que si alguien lo sabe... bienvenida sea la información ;-)